martes, 20 de octubre de 2015

Hotel+restaurante con vistas

Pues sí, como les anticipa el título de la entrada, en el día de hoy vamos a abordar, una vez más, el binomio hotel+restaurante, del que en multitud de ocasiones un servidor se ha llevado más de un disgusto. En esta oportunidad visitamos el Hotel Gudamendi, situado en Donostia-San Sebastian en plena naturaleza, sobre la ladera del Monte Igeldo, contemplando la Bahía de La Concha, a 5 kms del centro de la ciudad y sus playas. Ya ven, la ubicación es inmejorable, lo que seguro que ayudará a un mayor disfrute gastronómico, sin duda.






Y como nuestro refranero popular es bien sabio, zapatero a tus zapatos. Y eso es lo que precisamente ha decidido Gudamendi. Ofrece un coctail de entrantes exquisitos, pero para su elaboración delega en la empresa de catering Bocado Grupo. Y les confieso que todo lo que se ofrece es sublime y de gama alta: buffet de gambas a la plancha y langostinos cocidos al momento, jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo, gilda clásica de anchoas y guindilla, pintxo tradicional donostiarra de huevo y gamba, taco de bonito, pimiento relleno de foie, roca de mar, croqueta de jamón, foie a la plancha con melocotón y salvia y cigalita rebozada... Verdaderas delicias para todos y cada uno de los sentidos.






Todo lo citado anteriormente lo saboreamos gozando de los bellos jardines y a continuación, ya en la mesa, nos llegaron los 3 platos principales. Para empezar una más que sabrosa crema de carabineros con ravioli de txangurro. Buena elección del marisco, con una pasta que marida perfectamente, caso del ravioli, obteniendo un conjunto de sabores francamente bien sincronizados.



Y el resto, sin complicaciones; un plato de pescado y otro de carne, como mandan los cánones, siendo además los más populares en ambas variedades. Por ello, comenzamos con una merluza asada con aceite de chipirón. Correcta y fresca, sin alardes. Incluso el exceso de aceite pudo llegar incluso a perjudicar a la merluza.






Por último, otro de los clásicos de la carne: solomillo de buey con puré de patata cremoso y hortalizas. Nada que achacar al producto, dado que era de sobrada calidad; no obstante, mi protesta va dirigida más al acompañamiento, que no era otro que el puré de patata. Últimamente se están ofuscando en buscar cada vez más parejas de baile para dicha pieza pieza cárnica, y si es de calidad, no requiere de compañía. Mejor solo que mal acompañado, recurriendo nuevamente a nuestro sabio refranero español.



Llegó el final con un postre ligero y al mismo tiempo original: macedonia de fruta con yogurt cremoso en hojaldre caramelizado. Una forma de conseguir que algo digestivo adquiera tintes un poco más festivos y convierta al postre en algo más lúdico. Bien.




Si desean soñar, la belleza del entorno de Gudamendi es el lugar ideal.



Última visita: 17/10/15
Ver ubicación Latitud: 43° 18' 48.5994" Norte Longitud: 2° 1' 23.8326" Oeste


Pº Gudamendi, s/n - Monte Igeldo 
20008 San Sebastian  

 943 214000

martes, 13 de octubre de 2015

Donde se inicia la historia del salmón

Hoy nos espera la tierra asturiana, tierra ella con historia, fuerza y raza. Y en dichos parajes decidimos realizar un alto en el camino en una preciosa villa marinera costera rodeada de no menos espectaculares edificios indianos: nos encontrábamos en Ribadesella. Y escogimos un lugar para saciar nuestro gusto de especies marinas. Aquel no era otro que El Campanu, el cual también rebosa historia digna de contar. Por si no lo sabían, así llaman al primer salmón capturado en cada uno de los ríos de la vertiente cántabra asturiana. Y como no podía ser de otra manera, quien regenta dicha joya, José Manuel Mori Cuesta "El Marqués", ha pescado el Campanu nada menos que en cinco ocasiones y en distintos ríos: Sella, Eo, Esva, Cares y Cantabria. Ahí es nada. 






Evidentemente, con todo ese bagaje de pescador de primera, las joyas de la corona son los pescados y mariscos frescos de primera calidad capturados mayoritariamente en Ribadesella y otros puertos asturianos. La ubicación del restaurante además es perfecta, puesto que se sitúa en una entreplanta que permite tener el puerto de la villa como telón de fondo. Maravilloso. Todos estos antecedentes no invitaban a otra cosa que a sentarse frente al río, dejarse llevar y estar dispuestos a disfrutar de una sinfonía de sabores de mar totalmente afinada.







Les debo comentar que antes de comenzar el festín con todo tipo de entrantes, nos obsequiaron con una crema de pixín y patatas, que provocaban un salto de lágrimas, por su exquisitez. Para los menos duchos en el bable, el pixín es el tan conocido rape.






Ahora sí y adentrándonos en los entrantes, gracias al Dios Neptuno y porqué no a mis continuas súplicas, no faltaron a la mesa los reyes del marisco: los percebes. Cocción en su punto; tamaño perfecto. Sabrosos hasta decir basta y nada de arena. Si es que en tierra de percebes como Galicia, Asturias, el riesgo al fracaso es mínimo.





Y ya que hablábamos de Galicia, un plato típicamente gallego: una docena de zamburiñas a la plancha de quitar el hipo. Llamaron la atención de todos los comensales su notable tamaño, acercándose mucho a su hermana mayor y prestigiosa vieira. No obstante, el mayor tamaño no fue menoscabo para que la zamburiña dejara de ser tan fina como la caracteriza.




¡Qué siga la fiesta! Más entrantes, y sin que sirva de precedente, este también proveniente de la cercana Galicia. Ya saben, gallegos y asturianos, primos hermanos ¿Y cuál fue el producto que nos brindó la bella Galicia? Sus delicadas almejas de cuchillo a la sartén de Carril. Y es ahí en Carril (Pontevedra), donde la almeja se convierte en una auténtica leyenda gastronómica.






Más ¿Qué les parecen unos calamares de potera fritos en rabas? Y claro, potera son palabras mayores; puesto que mientras estos están pescados a anzuelo, la otra modalidad es la denominada de arrastre. Lógicamente en el primer caso, al no ser arrastrado por las redes, el calamar llega limpio de arena y fango con la piel intacta ¡¡Y vaya que lo notamos!! Tanto es así, que aún nos arrepentimos de no haber pedido una segunda ración ¿Excusa para volver, quizás?



Y ya como último entrante, uno grande y espectacular: tacos de bonito en salsa (¿con un toque de sidra?) y patatas cocidas. Les aseguro, sin miedo a equivocarme, que en mi modesta opinión jamás había tenido el placer de saborear un bonito tan jugoso, Fantástico e inolvidable. Mil gracias.





Para finalizar el ágape, como es menester: un buen xargo. Lástima (o quizás no para que los amantes de dicho pescado podamos seguir disfrutando de él), que no sea el más popular de nuestras costas, aun siendo como es, un pariente lejano del besugo y la dorada. La verdad es que la pieza no pudo resultar más sabrosa. Lógico, por otra parte, puesto que si este exquisito pescado es un depredador de percebes, eso luego se debe de apreciar.




Y no crean que ahí finalizó la velada, dado que tuvimos fuerzas de saborear 2 postres sabrosísimos. Todos ellos caseros y exquisitos. Para comenzar el típico frisuelo asturiano, una especie de crepe, que no pueden dejar de probar si visitan la tierra de Pelayo. En esta ocasión optamos por un relleno a base de crema.






Por último, un dulce más, con el fin de terminar más gustosos, si cabe: coulant de chocolate con helado de vainilla, demostrándonos que además de ser unos auténticos profesionales en la elaboración del pescado, tampoco son mancos ni se quedan atrás en el arte de la repostería.





Ya saben, si quieren saborear el pescado más fresco del Cantábrico, hay un lugar que les espera, y ese no es otro que El Campanu, donde el pez casi salta directo del río al plato.



Última visita: 11/10/15
Ver ubicación Latitud: 43.4630508 Norte Longitud: -5.0585818 Oeste


Marqueses de Argüelles 9
Ribadesella

985 86 03 58 - 670 60 36 94

jueves, 8 de octubre de 2015

Maestros de la parrilla

Gran joya gastronómica la que les voy a presentar en el día de hoy. Existe una villa marinera en la costa de Gipuzkoa, donde se respira el aroma inconfundible del pescado recién asado en la multitud de parrillas que se divisan a lo largo y ancho de dicho municipio. Esta bellísima villa no es otra que Getaria, y allí, entre las preciosas callejuelas, hay tantas y buenas parrillas, que a uno se le hace harto complicado escoger el lugar idóneo. No obstante, les garantizo que si la elección es Elkano, habrán acertado seguro. En pocos lugares encontrarán un pescado tan fresco, sabroso y salvaje, como el que nos ofrece este clásico de la cocina marinera.






Tras el fallecimiento del artífice de esta magia, el gran Pedro Arregui, la herencia ha quedado en magníficas manos: Aitor Arregui, su hijo. Es evidente que lo ha mamado desde muy niño, y así lo demuestra en su buen hacer día a día. Es realmente un placer escuchar sus sabias recomendaciones de qué pescado escoger, el corte ideal de la pieza, el maridaje perfecto de plato y vino... ¡¡Y la verdad es que hay tanto para escoger!! Besugo, rodaballo, mero, merluza, salmonete, chipirones, gambas, santiaguiños, langostinos, txangurro, langosta, bogavante...






Pero, ¡¡Ay, amigos!! Nos encontramos ante la tesitura de escoger; bendito problema. Y para que no se ofusquen, me presto a ayudarles en tan ardua tarea; no deben huir, bajo ningún concepto, de los encantos de 3 platos. Por un lado, las kokotxas de merluza; ellos son tan artistas, que son capaces de ofrecerlas en 3 formas: kokotxas rebozadas, kokotxas a la parrilla y kokotxas en salsa verde. A cual más insuperable. Otro plato de los que no se pueden perder es su pescado estrella: el rodaballo a la parrilla. Quizás no encuentren lugar alguno donde mejor elaboran dicho producto; todo cuidado al mínimo detalle: elección de la pieza, corte, elaboración, presentación... Y, por último un clásico de la cocina guipuzcoana: txangurro al horno. Auténtica delicadeza a la hora de separar la carne y presentarla en la cascara de dicho crustáceo. Manjar.






Ya ven que les he dado unas ciertas pistas, pero tengan en cuenta que la variedad de productos del mar es inmensa, con lo que sacien sin remordimientos sus apetitos marinos.




Herrerieta Kalea 2
20808 Getaria

943 14 00 24

lunes, 28 de septiembre de 2015

Local multifuncional

Llegando la época veraniega a su fin, qué mejor lugar para pegarse un homenaje gastronómico que la villa de Zarautz en Gipuzkoa. En lugares tan bellos y volcados al mar el poder degustar unos buenos platos es, si cabe, un mayor privilegio. Y en esta ocasión acudimos a la Cafetería Euromar, lugar en el cual se ofrecen varias alternativas, pues bien saben que una de las claves del éxito es la diversificación. Para empezar existen dos posibles lugares en los que comer; bien en el interior, donde un comedor remodelado y estiloso cubrirá las exigencias de los comensales amantes de la bella arquitectura. O bien, en el exterior, donde si la climatología y la temperatura acompañan es la mejor elección. Tranquilidad, relax y música ambiental excepcional.






Y como les decíamos, las posibilidades son muy diversas. Además de ofrecer una carta, menús y suculentas raciones, Euromar nos propone algo más. Son embajadores de una espectacular hamburguesa de Kobe; acaban de introducir el brunch, una especie de desayuno-comida. Son los reyes del Gin-Tonic, gracias a su máquina de hielo "Artioube". Y finalmente, tienen una zona de discoteca, en la cual se pueden saborear distintas tapas en fiestas personalizadas. Todo ello unido a un personal competente, encantador y más que agradable, con lo que el éxito está más que asegurado, equipo del que está al frente una mujer que ha nacido para la hostelería, como así lo demuestra en su buen hacer día tras día: Mari Luz Osa.







Y ahora sí, el momento culinario. Entre los primeros platos buenas sorpresas, si bien se trataban de platos clásicos. Sirva como ejemplo la ensalada de pimientos rojos del país con huevo cocido, patata y atún. Sencilla, pero al mismo tiempo, deliciosa. Plato con el cual uno se puede lucir en su hogar, sin caer en ningún tipo de complicación.





Más platos sencillos, pero exquisitos. Vainas con taquitos de jamón. El truco estaba en que a la judía verde se le había realizado un doble corte, con lo que la posibilidad de hallar algún tipo de hebra era inexistente. Es más, a uno le quedaba la sensación de que estaba degustando una especie de habitas frescas en lugar de vainas, dada la limpia fritura y el mencionado corte.





Por último, entre los primeros platos, la joya de la corona: pochas con almejas. Como bien saben ustedes, se trata de una variedad de alubia blanca  que sólo está disponible en los meses de verano, con lo cual hay que aprovechar la coyuntura, y uno que es un enamorado de dicha legumbre, cayó rendido a sus encantos. Magnífica calidad de la alubia y magnífica elaboración. Felicidades.




Llegan los segundos platos. Para empezar un clásico que difícilmente suele darnos disgustos: pollo de caserío con patatas y su jugo. El pollo y las patatas bien; lástima que el jugo con el que se había horneado el pollo resultara un tanto fuerte y escondiera las propiedades del ave. La próxima, ya lo saben, dejen el jugo en el vasito, y no hagan uso de él.




Más platos clásicos, de temporada y de la zona: bonito en salsa de tomate con pimientos verdes de Gernika.   El bonito bien: sabroso y en su punto. Quizás la salsa de tomate desmerecía un poco con la calidad del bonito. Finalmente los pimientos de Gernika, como siempre, exquisitos.





Por último, tuvimos fuerza de disfrutar de una chuleta de ternera con patatas y pimientos rojos. Sorprende, no la calidad del producto, que es algo inherente a un lugar como Euromar, sino lo sabrosa y jugosa que quedó la carne, sabiendo que su elaboración no se produce en una parrilla. Mérito enorme. Mi más sincera enhorabuena.





En cuanto a los postres, 2 postres nos parecieron más que suficientes, para finalizar nuestro almuerzo. Por un lado, un refrescante helado de fresa acompañado de una teja de Tolosa, la cual estaba un tanto reblandecida  bien por el efecto del helado, o bien por su fecha de caducidad. Me inclino que será el primer motivo, dado que en Euromar se cuidan todos y cada uno de los detalles.






Y como último postre, un clásico donde los haya: cuajada casera. Buena ración y exquisita preparación. Todo a raíz de una leche de caserío de primera calidad, que permite que el resultado sea más que satisfactorio.






En la bella Zarautz les espera un lugar que les ofrece un millón de posibilidades, y ese no es otro que la Cafetería Euromar.


Última visita: 26/09/15

Nafarroa Kalea, 37
20800 Zarautz
Gipuzkoa

943 13 10 20



P.D. Hay una nueva encuesta a su disposición. Anímense a votar. Gracias anticipadas.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Valor gastronómico seguro

De nuevo aquí, una vez más, tras nuestro largo periplo vacacional. Comenzamos esta nueva etapa con uno de los más grandes y clásicos de Bilbao: el Kate Zaharra. Tengo que confesarles que quisimos darle una segunda oportunidad, tras un pequeño fiasco previo, no tanto por la calidad, sino por el precio abusivo. Defecto que se acentuó, dado que el comensal carece de carta alguna para tomar referencias. Ahora se ha corregido el tema de la carta, no así lo del precio. Algo es algo. Su ubicación es señorial, puesto que se encuentra en las inmediaciones de Artxanda en el alto de Santo Domingo, lo que permite ser por un rato dueño de la honorable villa de Bilbao.








La arquitectura, verdaderamente, enamora. Todo está cuidado al máximo detalle, predomina la madera, sus jardines, las vistas... Tanto que la visita al restaurante Kate Zaharra requiere de tres etapas diferenciadas. Primero, la etapa inicial en la bodega, en la que además de admirar un sinfín de botellas de vino, disponemos la posibilidad de saborear un estupendo jamón cortado a cuchillo. A continuación, ya nos dispondremos a hincar el diente a nuestros platos en muchos de los preciosos salones que ofrece Kate Zaharra, y finalmente, el gran mirador, en el cual disfrutaremos de las vistas con un merecido café y copa.







De este modo, y como ya les hemos adelantado, comenzamos nuestra gran aventura gastronómica en la bodega, saboreando uno de los mejores jamones cortados a cuchillo, que un servidor ha tenido el placer de gozar. La elección de las "pulguitas" también soberbia.




Y tras ese aperitivo, nos trasladamos al lugar donde iba a transcurrir el grueso de tan magna aventura gastronómica. Como entrante, uno de los que nos sorprendió más que gratamente: delicia de calabacín relleno de setas y jamón, con una salsa muy bien ligada y realmente sabrosa.










Sigamos. Más entrantes y a la misma altura; cocido de garbanzos con bogavante. Uno de los platos fetiches del local, y que de continuar de este modo, lo seguirá siendo, ya que su elaboración es más que brillante.










Y como definitivo entrante, una majestuosa menestra de verduras. Desde luego que la clave de este plato se encuentra en la calidad de la materia prima, y dado que la exigencia de Kate Zaharra está precisamente en ese aspecto, el resultado es el esperado; magnífico.





En cuanto a los platos principales, dos clásicos. Por un lado, una fantástica merluza rebozada con chipirones en su tinta, que cuando ambos productos son frescos, se puede convertir, sin lugar a dudas, en uno de los mayores manjares de nuestros manteles.




Y en cuanto a la carne, pues un plato que nunca defrauda en lugares como estos en los cuales se rinde total pleitesía a la materia prima: solomillo de ternera, con patatas y pimientos rojos. Acierto pleno; buena pieza y la carne poco hecha, con el fin de poder ofrecer todo el sabor en su plenitud.





Para finalizar la diversión gastronómica, decidimos que un sólo postre era más que suficiente, con el fin de saciar nuestro instinto más dulce. Elegimos un coulant de chocolate con helado de avellana riquísimo. Desde luego, que fue un final de fiesta apoteósico.




Si quieren dominar durante unas horas Bilbao acompañados de buenos manjares, sin duda, este es el lugar.



Última visita: 31/07/15

Bº Zabalbide, 221 (Ctra. Santo Domingo)
48015 Bilbao (Bizkaia)

94 446 13 47



lunes, 6 de julio de 2015

Nueva fórmula gastronómica

Hoy presentamos un nueva variedad, que hasta ahora no habíamos ofrecido; una opción que cada vez está tomando más peso: menú ofrecido por una empresa de catering en un hotel idílico. En concreto, optamos por visitar un hotel bellísimo ubicado en la población de Getaria y denominado Hotel San Prudentzio donde la empresa guipuzcoana Divinus nos esperaba con su catering variado, bien surtido y realmente exquisito. El hotel, como les he comentado se encuentra en un paraje único. El visitante podrá gozar del paisaje que ofrecen tanto los viñedos de txakoli, como el mar azul que rodea a los mágicos pueblos de Zarautz y Getaria.







Los manjares, como les había anticipado, responsabilidad de Divinus. Antes de degustar los platos principales nos ofrecieron varios aperitivos, que fueron un más que meritorio prólogo para la gran obra gastronómica posterior: anchoas marinadas, pétalos de mango rellenos, croquetitas caseras, láminas de verduras rellenas, taquitos de bonito, brochetas de gambas... Realmente todo soberbio. Demostraron el porqué de su buen hacer durante estos últimos tiempos.












Evidentemente después de tanto entremés optamos únicamente por dos platos principales. Pescado y carne. Por un lado, centro de merluza del cantábrico a la plancha con ligera salsa verde sobre crujiente de verduritas baby. La salsa muy bien elaborada, bien acompañada de unas verduras acertadamente escogidas, con un pescado verdaderamente fresco.









Y antes de pasar a la carne, un pequeño descanso en forma de sorbete de mandarina al cava brut. Tomar este refrigerio y ya prestos a saborear la carne: charlota de pintada envuelta en berenjena con salsa de uvas y arándanos sobre tosta de setas y cebolleta. Mis más sinceras felicitaciones por el hecho de que se comienza a optar por otras carnes, que salen de lo tradicionalmente ofrecido.







Finalmente, el dulce: bizcocho bañado en mousse de trufa con mandarina cubierto de chocolate y milhojas casero de crema y almendras con cobertura de mermelada y helado de stracciatella sobre teja. Auténtico día de fiesta para los más golosos de la casa, dado que como pueden comprobar, la variedad del postre era notable. A destacar que la elaboración de todos ellos se superó con nota el examen; el hojaldre, el chocolate, el bizcocho... Una vez más, enhorabuena.









Ya ven, una nueva fórmula que puede convertirse en una alternativa muy, pero que muy interesante.


Última visita: 03/07/15
Ver ubicación Longitud: 2° 13’ 162” Oeste Latitud: 43° 18’ 255” Norte

Barrio San Prudentzio, s/n 20808
20808 Getaria (Gipuzkoa)

943 140 411


P.D. Una nueva encuesta les espera. Anímense a votar. Gracias anticipadas.