miércoles, 6 de octubre de 2021

La joya gastronómica de todo Lanzarote y quizás de Canarias

Tras el merecido parón vacacional nos reincorporamos con más ganas, si cabe, a seguir con nuestro camino gastronómico, el cual no ha sido en vano, pues nos ha servido para degustar la suculenta cocina de Lanzarote. Me temo que en las próximas semanas puedan llegar a aburrirse de ella, porque el abanico va a ser amplio. Espero y deseo que no sea así. Comenzamos la terna con una auténtica joya: Kamezí Deli & Bistró liderado por el gran chef Abel de Rosario, cuya gastronomía está basada en la filosofía del Km 0, donde el rey es el producto local, pero sin renunciar nunca a la innovación.





La ubicación también es idónea. Se sitúa al final de la isla de Lanzarote, casi tocando la Isla de Lobos con la palma de la mano con el Faro de Pechiguera, alumbrando el camino, y allí se encuentra uno de los complejos de villas privadas más increíbles que se puedan hallar en la isla de Lanzarote, donde se esconde este lugar mágico. Una vez conseguimos entrar, nos encontramos con una sorpresa mayúscula, lo que ellos denominan Deli Market, origen de todos sus productos locales. Y además de ese espacio para respirar el aire puro de la isla nos ofrecen la Terraza Ocean View. Placeres arquitectónicos en consonancia con los tesoros gastronómicos.







Tan impresionados nos hallábamos que no hubo discusión de que la mejor opción era saborear el menú degustación, con el fin de embebernos lo máximo posible con la cultura Kamezí. Comenzamos el festín con un atún rojo de la cofradía de pescadores de Playa Blanca (siempre producto local) con alga nori, mango, jengibre y gazpacho de fresa de la "Finca Machinda" (cercana al lugar). Un maridaje perfecto para los ojos y para el gusto. Sensacional.







Continuemos. Carabinero de La Santa con aguacate, maracuyá, batata de Jable de la "Finca Machinda" y café. Fiel a su filosofía local una vez más el artista Abel. Bravo. Les aseguro que ese carabinero de la isla es inigualable en sabor. No dejen de probarlo.








No abandonamos el mar, origen principal de sus productos y degustamos una sama con parchita (fruta jugosa), helado de palomitas, pico de gallo becerrada (ensalada a base de tomate y cebolla bien picadita que se suele acompañar a los tacos) de la "Finca Machinda". Íncreible lo que puede dar de sí un pescado con esta mezcla amplísima de sabores.











A continuación, una de las exquisiteces de la velada: calamar colichoco al pil pil con mojo hervido de almendras. Una muestra más de todo lo que se puede lograr con la abundancia de los productos de la isla. Magnífico.














Más pescado, con la denominación de ropa vieja: tollo con almogrote, que es un mojo con textura de pate, queso de bodega y garbanzo. Sabrosísimo al igual que el resto de platos.











Paréntesis para hacer una pequeña intrusión en la carne: costillas de cochino negro, la única raza porcina autóctona de la isla, con coles y piña, acompañado de palomitas de mojo y millo asado de la "Finca Machinda". Momento oportuno para hablar de esta finca, pues como ya han podido apreciar es una constante en los diferentes platos. Como bien imaginan, se trata de un espacio de cultivo ubicado en la isla, al que miman con el máximo de los cariños.










Regresemos al pescado: jurel proveniente del Atlántico más cercano, con kale, hortaliza proveniente de las coles, zanahoria e hinojo. Muy vistoso e intrépido en la mezcla de sabores.












No abandonamos el pescado y tenemos el inmenso placer de disfrutar del sabor intenso del pez vieja de la cercana isla de La Graciosa, también denominado pez loro por su colorido, cocinado en baja temperatura con un fondo a base de trigo meloso, coco y batata yema, convirtiéndose en uno de los platos a recordar, sin duda.








Y ahora sí el momento para conocer los productos cárnicos de la isla. Señalar que primeramente se nos pusieron sobre la mesa unos más que preciosos naifes canarios, cuchillos autóctonos hechos a mano por el propio local. Para empezar un exquisito cabrito acompañado de un couscous de remolacha y piñones, acelgas y cerveza negra "Rofe", autóctona y con cierto deje de sabor a plátano, como no podía ser de otra manera. Ahí es nada.









Y, por último, un divertido "corn dog", denominación que adquiere por la forma que se le da, de conejo con salmorejo canario, guanciale (chacina italiana sin ahumar) y piña asada procedente de la cercana finca de Haría. En la línea de máxima nota alcanzada con el resto de platos.












No nos podemos olvidar del momento más dulce. La secuencia golosa se inicia con un mango picante de Lanzarote, a base de alga, menta aguacate y albahaca, idóneo para que podamos ir haciendo la digestión y refrescar el paladar.











Finalizamos con una crème brûlée, elaborada con batata yema "Finca Machinda", leche de cabra "Finca de Uga" y haba tonka. Ya ven, el círculo se cierra como comenzó: producto local siempre presente.














Como no podía ser de otra manera, en el momento de los cafés nos obsequiaron con unos deliciosos petit fours. Se agradecen siempre estos detalles.












Les aseguro que si van a viajar a Lanzarote y son amantes de la alta gastronomía este es su lugar principal a visitar. Se trata de una experiencia única e inolvidable para todos y cada uno de los sentidos.

Última visita: 02/09/21


Calle Mónaco 2. 35580 Playa Blanca 
Yaiza Lanzarote



(+34) 626 87 36 95


jueves, 29 de julio de 2021

Disfrute gastronómico en un entorno de ensueño

Bueno, queridos lectores, ya estamos de vuelta en vuestro blog favorito, el cual evidentemente se ha visto afectado por las diferentes restricciones. Esperemos que vayamos tomando el ritmo normal de publicaciones. Desde luego, que será el mejor síntoma de normalidad. Hoy visitamos mi tierra querida, Asturias. Muy cerca de la maravillosa villa marinera de Llanes nos encontramos un pueblo, que rebosa paz, tranquilidad y armonía: La Pereda. Es increíble que a tan solo tres kilometros de aquella villa turística se acabe el bullicio y nos adentremos en plena naturaleza, para además, por supuesto, degustar un menú de altura en La Posada de Babel.


  




Verdaderamente el lugar merece una visita. El que va se enamora. En realidad, se trata de un hotel-apartamento de 3 estrellas con 10 habitaciones y 3 apartamentos, repartidos en cuatro construcciones: el edificio central, un granero restaurado, un pabellón de madera de teka en forma de cubo y la Casa de la Palmera con el Apartamento del Jardín. Una auténtica delicia para la vista y para el gusto, dado que los platos que se ofrecen son de una gran altura gastronómica ¡¡Por fin, el binomio hotel-restaurante funciona!!







Si esperan una degustación de los típicos platos asturianos, craso error. Ni los precios, ni la gastronomía son autóctonos, pero la experiencia lo vale. el inicio fue delicadísimo: corazones de alcachofa con láminas de jamón. Homenaje al paladar. Una alcachofa de calidad es la reina del mundo vegetal a la que se debe rendir pleitesía. En este caso ambos comensales así lo hicimos.





Y debido a nuestra pérdida de costumbre, a raíz de las ya citadas restricciones, optamos por un menú frugal. De este modo, con dos platos más nos pareció más que suficiente. Eso sí, no rompimos nuestro equilibrio carne-pescado. Primero un innovador marinado de bonito de almendras, kalamata, una especie de aceituna y con Relish, condimento cuyo principal objetivo es el de reforzar sabores de algún alimento, siendo su ingrediente básico un encurtido de frutas o verduras cocinadas y finamente picadas. La verdad que con este plato, todo sea dicho, aprendimos mucho y para bien.








Por el lado de la carne, las sorpresas tampoco fueron menores: tacos de chuleta de vaca en salsa Estrogonoff. Teniendo la vecina Galicia a un paso era inevitable degustar una buena pieza vacuna, muy bien acompañada por una salsa realmente bien escogida.










Como fin de fiesta frugal, un solo postre, lo cual nos permite no escaparnos a tal frugalidad. Arroz con leche casero. El símbolo por excelencia de esta tierra, en lo que a dulces de se refiere. Cierta decepción. No estuvo a la gran altura del resto de platos, puesto que estaba demasiado frío y faltaba ese caramelo requemado característico. Pequeño borrón.








Sólo por conocer ese paraíso, acérquense y respiren el aire más puro y reconfortante.


Última visita: 09/07/21


33509 - La Pereda - Llanes
Principado de Asturias - España




985 40 25 25/ 619 45 78 04


martes, 8 de junio de 2021

Guerra a lo establecido

Tras estos momentos convulsos que estamos viviendo, es cierto que las entradas de este animado blog se han visto muy reducidas, pero seguro que más pronto que tarde regresamos a la normalidad. Por de pronto, ya tienen a su alcance una entrada más, que les adelanto va a ser realmente apetitosa. En el día de hoy, concretamente, visitamos La Guerrillera, cuyo nombre ya invita a presagios esperanzadores, ubicada en la siempre increíble Vitoria. Un local de reciente apertura, que les aseguro que va a dar mucho que hablar.






Lo primero que llama al adentrarse en el interior es su luminosidad y colorido que le otorgan el ambiente botánico que se respira en el local y la mezcla de colores de vistosos de sus sillas y paredes, sin olvidar unos sofás llamativos, a la par de cómodos. Y al frente de todo esto, un soldado de la gastronomía adiestrado en un sinfín de batallas gastronómicas: Jorge Ezquerra. Sus últimas batallas las ha vivido en lugares tan emblemáticos como la Casa de Napoleón, el Zapirón y el PerretxiCo. Pues con toda esta información, ya estamos preparados para poder pilotar nuestro avión gastronómico.







Comencemos con los primeros platos. Dos mejor que uno y ambos refrescantes, acorde con la época veraniega. Primero, una ensalada de pasta verde con queso burrata. En una palabra: deliciosa. Y desde luego, que los más hambrientos no tendrán derecho a queja, dado que la ración fue más que generosa.








El segundo, uno de los clásicos de nuestra cocina, que se merece un lugar especial, por todo lo que ha supuesto en nuestras vidas: pisto con huevo escalfado. Color y calidad de la materia prima. Más no se puede pedir.








Momento de los segundos platos, los cuales también rayaron a grandísima altura. Al igual que con los primeros, dos fueron las elecciones. Primero, un soberbio atún rojo acompañado de un ligero cus cus, que maridaban muy bien.








La segunda opción fue más tradicional, pero también marina y de calidad: merluza con berros, salsa de chipirón y patatas panadera. Una vez más, el efecto visual, maravilloso, algo que como se puede comprobar en esta casa es una constante. Bravo.







Donde dimos el do de pecho fue en los postres, que nos soltamos el pelo, y la cifra superó el dos y se convirtió en tres. Uno: el tan en boga pastel de zanahoria. Jorge no quiere abandonar el barco de la innovación y por eso apuesta por este tipo de postres novedosos. Interesante.






Dos: un poco más conservador. Leche frita acompañada de helado de canela. Si bien la textura y la impresión visual de la ración invitaban a sospechar que se trataba de un postre con una freidura poco indicada, para nada en absoluto. Estuvo espectacular y con un dulzor en su punto.







Tres: el más tradicional de todos. Ya ven de más a menos en cronología gastronómica. Tarta de queso, pero con matices, puesto que su presentación en vaso, ya nos indicaba que se escondía algo más detrás de ese manjar, y así fue efectivamente.






¿Guerra a la gastronomía? Pues donde mejor que en La Guerrillera. Disfrútenlo.


Última visita: 01/06/21

Web del restaurante (no disponible)


Coronela Ibaibarriaga Kalea, 1
01010 Gasteiz, Araba



636 22 86 47


jueves, 22 de abril de 2021

Y avanzando por la costa...esta joya

Hoy visitamos uno de los pueblos más bellos de la costa vizcaína, que merecidamente ostenta los títulos de noble y leal villa. Se trata del preciosísimo Lekeitio, y es tal su belleza, que no está de más detenerse en su historia etimológica. Algunos estudiosos opinan que el origen de su nombre procede del término vasco lekuitua, el cual podría traducirse como "lugar ahogado". No será un humilde profano en la materia quien revoque esta teoría, pero dado lo abierta al mar que se encuentra la villa, parece que no se trata de las teorías más acertadas. Me decanto más por la que apoya la composición de Lea (ría de la villa) y Kai (puerto en euskera). Elijan ustedes mismos...







Dejémonos de conceptos históricos, que también son interesantes, pero centrémonos ya en la materia que nos ocupa, que no es otra que los detalles culinarios, los cuales los disfrutamos en el asador Prim. Sin duda alguna, se debe destacar la calidad de sus pescados frescos y mariscos, algo que por otra parte no nos debería extrañar, dado donde nos encontramos. Ciertamente es un auténtico privilegio encontrarse en pleno corazón de Lekeitio en su distinguido puerto esta maravilla gastronómica. Ya en el interior, lo más destacable es su ambiente acogedor y tranquilo. Por poner un pero, lamentar el frío que sufrimos, puesto que la puerta estaba permanentemente abierta, con el fin de poder atender a las mesas del exterior. Habrá que estudiar este problema de infraestructuras para obtener la solución más adecuada.






Con los antecedentes que les he comentado, nos lanzamos directamente al Mar Cantábrico, nunca mejor dicho, y degustamos un menú a base de productos procedentes de dicho inmenso mar. Para comenzar unas kokotxas de merluza, pero con la particularidad de que estaban elaboradas a la parrilla, lo que le otorga un plus de muchos kilates. Un manjar extraordinario con todas las letras de la palabra.




Continuemos mojándonos en el mar ¿Qué opinan de un txangurro al horno? La pieza era para hacerse una fotografía con ella, dado no solo su tamaño, sino también su hermosura. En cuanto al conjunto, soberbio. La parte superior horneada provocaba lágrimas de placer gastronómico. Para nuestros anales y memoria culinaria.





Finalmente, y antes de llegar a los postres, nos tentaron con un pescado recién capturado en la zona. Y nosotros, que tampoco somos presas difíciles para dejarnos tentar, en un lapso muy breve de tiempo nos encontramos "peleando" con una lubina, cuyo calificativo es de soberbio para arriba. Una demostración más de la capacidad y cualidades sobradas que poseen en la práctica de la parrilla en el asador Prim. Enhorabuena.




Tal fue el homenaje, que en esta ocasión, a diferencia de otras, optamos por un único postre: tarta de queso con una base de galleta, helado de yogur y puré de manzana y melocotón. Una tarta muy sui generis, con sus variaciones y peculiaridades respecto a las típicas tartas de queso a las que estamos acostumbrados, por lo que se les premia con una nueva matrícula de honor. Mis felicitaciones.




¿Cuál es uno de los tesoros de aires marineros gastronómicos de la costa vizcaína? Indiscutiblemente, el asador Prim. Espero que estén dispuestos a comprobarlo.



Última visita: 17/04/21

Web del restaurante (no disponible)

Txatxo Kaia Kaia, 34
48280 Lekeitio, Bizkaia

946 75 48 32


martes, 30 de marzo de 2021

Peregrinación gastronómica

Visto que la climatología va mejorando y que las restricciones de movilidad al menos todavía no nos lo impiden, optamos por desplazarnos hacia uno de los pueblos costeros con más renombre de Bizkaia: Bermeo. Allí pudimos visitar uno de los grandes de dicha localidad, el asador Almiketxu, ubicado en un paraje extraordinario. Concretamente, se localiza junto al santuario de Almike, que da nombre a este barrio, a cinco minutos de la localidad que estamos hablando. No sólo el paraje es una maravilla, sino el propio establecimiento es un lujo visual, un caserío precioso, que data del año 1850, destacando que las diferentes restauraciones que se han ido realizando, no le han hecho perder su esencia en absoluto.





En cuanto a la gastronomía que se ofrece, podemos decir que han apostado por la tradicional y por la abundante y rica materia prima de la tierra. Sin innovaciones, ni estridencias ni ruido, gracias a las sabias manos de la familia Albonigamenor-Hormaetxea, que regentan el asador desde hace más de 30 años, Almiketxu se ha convertido en uno de los referentes gastronómicos de la zona. Además, están preparados para recibir una importante cantidad de comensales, puesto que el restaurante dispone de tres comedores decorados en estilo rústico vasco, un bar, un amplio aparcamiento, una terraza exterior con mesas, jardines y una zona para juegos infantiles.








Sin más preámbulos, nos centramos en lo que realmente nos interesa a un servidor y a ustedes y que es lo que nos ocupa y preocupa, el buen comer. Como avance, se nos obsequió con una mini tosta de brandada de bacalao fría, que la verdad estaba más que rica, considerando además que no me tengo como uno de los mayores devotos de dicho pescado.








Les anticipo que, aún conociendo de sus enormes bondades culinarias, nos decantamos por platos centrados en la mar. Dos entrantes y un principal. Reconocer que los entrantes nos asombraron más, si cabe, debido a su carácter novedoso. Así, comenzamos con un atún ahumado, que yo jamás había tenido el placer de saborear, y me encantó la experiencia. Bravo.











Otro plato, que no tenía yo recogido en mi amplia enciclopedia gastronómica: pulpo rebozado. Del mismo modo que el anterior, sorprendió para bien. Una nueva modalidad de elaboración del pulpo, que mantiene todo el sabor de la pieza, incluso suavizándola, que es de agradecer.












Y como colofón, el estandarte de nuestros mares, el señor besugo. Un besugo para dos personas con su refrito de ajos y guindillas, si bien no alcanzó la máxima puntuación, pues se echó de menos ese sabor que otorga una buena parrilla. Lástima.









No nos podemos olvidar de los postres. Clásicos, pero resultadistas. Por un lado, una tarta de queso, que en realidad no fue tan clásica, a tenor de que la lámina superior, a diferencia de la típica de frambuesa, en este caso era de naranja. No llegó a convencer totalmente. No obstante, ese pequeño agravio fue compensado con la teja, el helado y el fino cigarrillo de chocolate.












Por último, otro dulce casero: cuajada con caramelo y nueces. Ningún pero. Textura de la cuajada perfecta, bien maridada con el resto. En definitiva, un buen broche como final de fiesta.









Si deciden realizar una excursión por la zona, como recompensa del esfuerzo físico realizado, qué mejor premio que una parada para saborear los exquisitos platos tradicionales que se ofrecen en Almiketxu. Créanme. 



Última visita: 27/03/21

Ver ubicación Longitud: 2º 43’ 48’’ Oeste Latitud: 43º 24’ 36’’ Norte

Barrio Almike, nº 8
48370 Bermeo – Bizkaia

94 688 09 25


jueves, 18 de febrero de 2021

Lo bien hecho, bien hecho está

En el día de hoy les voy a presentar una de mis auténticas debilidades culinarias. Sin abandonar la bella villa de Zarautz, donde la gastronomía es más que una auténtica religión tengo el placer de mostrarles un lugar con tal encanto, que sin riesgo a equivocarme, un servidor entiende que es el mejor espacio gastronómico de dicha localidad. Se trata del restaurante Gure Txokoa (traducción del euskera: nuestro espacio, nuestro lugar). Y así es como se siente uno realmente, como en casa, con el añadido de que en todo momento va a tener la oportunidad de disfrutar y saborear el mejor producto del entorno más cercano.





Las riendas de esta maravilla las lleva una pareja encantadora; por un lado, ella, Elena Aizpurua, la cual, además de ser una auténtica experta en dominar todo lo relativo a una sala, es la amabilidad y dulzura personificada. Por otro, un joven, pero experto cocinero ya, como es el zarauztarra Joxe Mari Mitxelena, muy amante del mencionado entorno cercano, tal y como lo demuestra en su cocina diaria. Y el espacio es realmente acogedor, como ya hemos comentado anteriormente. Uno tiene la sensación de que se encuentra en una especie de bodega, gracias a su techo abovedado, y todo el ladrillo caravista. La madera y el mencionado ladrillo son los auténticos protagonistas del lugar, convirtiendo al local en un espacio privado que todos desearíamos tener en el sótano de nuestros respectivos hogares.








Y en lugares de este tipo, como es menester, no podía faltar un aperitivo obsequio de la casa para entrar en situación gastronómica. Esta vez dicho tentempié consistió en las siempre socorridas croquetas de jamón. A destacar sobremanera la textura y la cremosidad de la bechamel.










Centrémonos ya en los entrantes. Por un lado, para comenzar con las diferentes delicias, que nos fueron ofreciendo una tras otra, les presentamos unas espectaculares kokotxas y cigalitas rebozadas. Genero de primerísima calidad, una de las principales características de la casa, y un rebozado fino y exquisito.












Como segunda delicadeza, un plato  tradicional, pero con una sutileza innovadora de mucho calibre: alcachofas a la parrilla con ali oli de almendras tostadas. Todo lo anteriormente dicho sirve igualmente para este apetitoso manjar. Bravo.
















Y como plato principal un pescado, que siempre desprende un halo de admiración simplemente con el mero hecho de nombrarlo. Un besugo a la parrilla para dos personas sabrosísimo. Verdaderamente se trata de un pez con porte y que causa un auténtico respeto en la mesa. 
















Para terminar, los postres, donde nuestro intrépido chef muestra todo un despliegue de habilidades. Uno fue el helado de avellana con chocolate caliente, cuya mezcla frío-calor con unos sabores que maridan tan bien, redondeaban ya de por sí un plato perfecto.













Y como colofón, el postre favorito de un servidor: coulant casero de chocolate. Este era el verdadero coulant de chocolate y no muchos de esos sucedáneos que se suelen ofrecen en multitud de restaurantes. Bizcocho exquisito y un chocolate que fluye, cual lava alrededor de un volcán de bombón negro, sin olvidarnos del helado de cítricos que era su compañero perfecto de baile gastronómico. Majestuoso.








Pues, ya ven, si visitan Zarautz, Gure Txokoa es un lugar de parada culinaria obligatoria. Que lo disfruten.



Última visita: 13/02/21

Ver ubicación Longitud: -2º 17’ 22’’ Oeste Latitud: 43º 28’ 54’’ Norte

Calle Gipuzkoa, 22
20800 Zarautz

+34 943 83 59 59