Dado que ya nos encontramos en fechas primaverales muy avanzadas y el sol y la temperatura comienzan a acompañar, lugares como la bella Donostia son más que propicios para visitar y poder saborear los innumerables manjares que se ofrecen allí. En esta ocasión, y concretando un poco más, nos dirigimos al restaurante Morgan, el cual es muy conocido en el ambiente artístico y musical, puesto que grandes personalidades de dichas destrezas han tenido el placer de disfrutarlo. Y precisamente es esa filosofía la que ha tratado de mantener el Morgan; una nueva forma de comer moderna y original, donde por qué no, la gastronomía y los diferentes aspectos culturales se dan la mano.
Nada más entrar al Morgan todo lo que uno ve allí es pura magia. Local, pequeño, acogedor y práctico, donde los carteles del festival de cine y del de jazz priman sobre todo lo demás. Uno respira cultura del más alto nivel internacional, acorde, por supuesto, con una gastronomía también internacional. Además de cosmopolita, creativa y fundamentada en los productos más naturales que ofrece la tierra. Cerrar los ojos, sentirse estrella de Hollywood y degustar esta cocina identificable con numerosos países, en pocos lugares lo vamos a encontrar.

El segundo entrante fue otra de mis debilidades: el molusco más delicado de nuestros mares. La sabrosa vieira; vieiras en su concha al horno con hongos, jamón ibérico y concassé de tomate. Nuevamente la técnica anterior con el tomate, pero con diferentes ingredientes, a cual más espectacular, con lo que el conjunto del plato quedó de nota.
Y puestos a hablar de clasicismos, un poco de carne y otro poco de pescado. En cuanto al primero, a gozar con un taco de chuleta con salsa de Idiazabal y pimientos del Padrón. La combinación de ese queso derretido con la carne insuperable. Ambos combinaban perfectamente y ninguno de ellos ocultaba el sabor del otro. Armonía pura.
Por último, el pescado. Calamar begiaundi a la plancha con arroz salvaje y alioli. Antes de analizar el plato, comentarles que en esta zona geográfica al calamar de gran tamaño se le denomina de dicha forma: begiaundi. Todo perfecto, salvo el alioli, el cual me resultó un poco basto y pesado.
Por lo que respecta al momento más dulce, fue igualmente para recordar. Por un lado, un delicioso pastel de nueces con crema inglesa. Si son amantes de este fruto seco, este postre es de obligada degustación. Les va a encantar.
Y por otro lado, un postre clásico donde los haya, pero que si está bien elaborado, como afortunadamente fue el caso, es un postre que enamora: torrijas de brioche caramelizadas con helado. Realmente hay torrijas y torrijas. Esta era de las mejores: fina, tierna, dulce, suave... y mucho más. Pruébenla y añadan más adjetivos. Estoy seguro que la terna va ir en aumento con valores positivos.
Ya ven, sencillez innovadora y vanguardista, pero donde lo meritorio y complicado es el inmenso espacio que se deja para la cultura. Es el maravilloso proyecto del Morgan.
Última visita: 21/05/16
C/Narrica, 7
20003 Donostia |
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