¡¡Seguro que conocéis sobradamente al artista (no se le puede denominar de otra manera) del que vamos a disertar en el día de hoy: se trata del gran Pedro Subijana; cocinero, conferenciante, presentador de televisión... ¡¡En fin multitud de tareas para este hombre tan polifacético!! Además gran amigo de Arzak (les prometo que pronto tendrá su merecida entrada en el blog, como no podía ser de otra manera), y casi más que amigo; incluso me atrevería a decir primo hermano.
Bueno, dejemos estos temas, que responden más a la sección de cotilleos, y lo nuestro, como bien saben ustedes es simplemente un humilde, pero sincero rincón gastronómico ¿Qué les podría decir de la casa que regenta Pedro? Lo primero y básico, si bien ya sé que lo conocen, el nombre de dicha casa: Akelarre. El resto, aunque suene a atrevido y pretencioso, creo que deberían comprobarlo ustedes mismos, dado que sobran las palabras; no obstante, les debo comentar algunos detalles, que para eso estoy aquí...
Una vez más les animo a que prueben el menú degustación. Eso sí, ¡¡Vayan en ayunas!! Se rompe el mal creado mito de que en los grandes restaurantes las raciones son inversamente proporcionales al precio; de acuerdo, las raciones no son tamaño XXL, pero la multitud de pequeños platos y abundancia de sabores requiere una asimilación gradual por parte de las papilas gustativas. Lo que sí que les quiero y debo anticipar es que el precio no está al alcance de todos los bolsillos, pero tengan en cuenta que es puro arte lo que van a encontrarse en el plato; todo emplatado al momento, un gran equipo en la cocina junto a Pedro, ideando magia, imaginación, calidad, sabores... Por todo ello, en el momento de finalizar esa experiencia única, se habrán olvidado con toda seguridad de lo que han pagado.
Además de que todos los productos son exquisitos y de primerísima calidad (merecen una mención especial todas sus verduras y hortalizas obtenidas de la huerta sita junto al restaurante ¡¡Otra de las facetas del gran Pedro!! ¡¡Horticultor!!), uno no es capaz siquiera de imaginar las combinaciones de sabores que se pueden llegar a degustar ¡¡Vayan con los cinco sentidos y no dejen ninguno de vigilia en casa, porque les prometo que va a ser un auténtico día de fiesta para todos y cada uno de ellos!! Tras probar entrantes inimaginables, verdaderas joyas y obras de arte, pescado, carne, cafés con unas golosinas espectaculares, tendrán la última sorpresa ¿Se la desvelo o no? Creo que va a ser que sí. Una vez saciados todos los sentidos, se presenta Pedro todo simpático, amable, dicharachero, (tal y como es él realmente) y nos dice, no se lo van a creer que es ¡¡La hora de merendar!! Nos ofrece una ristra de chorizo (no dábamos crédito. Prometo que he visto cosas que me han sorprendido en la gastronomía, pero esto...). Pero evidentemente no era tal ¡¡Era chocolate con forma de chorizo!! Como ven una de las pequeñas sorpresas que podrán vivir, aunque son innumerables...
Y finalmente, un detalle más que les tengo que comentar. Van a disfrutar de una de las mejores bodegas que existe en el actual panorama gastronómico ¡¡Qué variedad y calidad de vinos!! Además no se preocupen por si estiman o les parece que han bebido demasiado y no hay posibilidad de ponerse al volante, puesto que Pedro (una faceta más y van...) acaba de abrir un precioso hotelito junto a su restaurante. Aprovecharán para gozar con unos paisajes inolvidables: mar y montaña elaboran un binomio perfecto, que quedará grabado para siempre en sus retinas.
Por cierto, si no me creen y confían más en la más grande de las Guías, la Guía Michelín, esta le otorga su máxima calificación, nada más y nada menos que 3 estrellas. Y eso está al alcance muy muy pocos; para ser exactos de cinco grandes en nuestro país. Los conoceremos. Por todo ello, ¿no les parece que es el momento de soñar?
Ver ubicación Lat: 43º 30' 77.76" N / Lon: 2º 04' 31.73" O
Pº Padre Orcolaga, 56
20008 San Sebastián (Gipuzkoa)












































